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Artículo Original

Uso de agentes hipolipemiantes y cumplimiento de metas terapéuticas en pacientes de alto riesgo cardiovascular en la República Argentina

Alan Rodrigo Sigal, Melisa Antoniolli, Pilar López Santi, Nicolás Aquino, Ezequiel Lerech, Fernando Botto

Revista del Consejo Argentino de Residentes de Cardiología 2021;(160): 0106-0113 

Este articulo contiene material suplementario excusivo web


Introducción. Uno de los pilares fundamentales para la reducción del riesgo cardiovascular en pacientes en prevención secundaria es el correcto manejo del tratamiento hipolipemiante. Las estatinas en altas dosis, el ezetimibe y, más recientemente, los inhibidores de PCSK9 (iPCSK9) son las principales herramientas farmacológicas con las que contamos para que estos pacientes cumplan metas terapéuticas de colesterol LDL. A pesar de la contundente evidencia a favor de estas terapéuticas, existe una gran subutilización de las mismas a nivel mundial, con bajos niveles de adherencia e inercia terapéutica. En Argentina existe escasa evidencia sobre la calidad del tratamiento hipolipemiante, y qué porcentaje de pacientes en prevención secundaria se encuentran con un perfil lipídico controlado acorde a guías nacionales e internacionales.
Materiales y métodos. Diseñamos un estudio de corte transversal en pacientes en prevención secundaria de eventos cardiovasculares incluidos de forma prospectiva, consecutiva y multicéntrica en hospitales de la República Argentina que poseen sistema de Residencia Médica afiliados a CONAREC. Se realizó la recolección de datos durante los meses de marzo a agosto del año 2020. Se relevó el tratamiento hipolipemiante que recibían, los motivos detrás de la no utilización de estatinas en dosis adecuadas, y los valores de perfil lipídico en caso de contar con un registro en los últimos 6 meses previos a la inclusión.
Resultados: Se incluyeron 1.000 pacientes consecutivos de 24 centros, correspondientes a 11 provincias. El 85,9% se encontraba bajo tratamiento con estatinas, 4,8% con ezetimibe, 2,4% con fibratos, y 13% sin tratamiento. De aquellos pacientes en tratamiento con estatinas, el 67% recibía estatinas en altas dosis (58% del total de pacientes). Un total de 509 pacientes presentaban medición del LDL dentro de los últimos 6 meses. El valor promedio de LDL fue de 94 (90,6-97,8) mg/dl, el de HDL 41 (40,7-42,6) mg/dl, y el de triglicéridos 151 (142,9-159,8) mg/dl. El 30% se encontraba con valores por debajo del corte de 70 mg/dl. Un 16% se encontraba con valores por debajo de 55 mg/dl. Un 37% de los pacientes presentaba LDL >100 mg/dl.
Conclusiones. En este estudio multicéntrico de pacientes en prevención secundaria desarrollado en la República Argentina, poco más de la mitad presentaba tratamiento con estatinas en altas dosis, con una escasa utilización de ezetimibe. El subtratamiento se reflejó en los valores de LDL, con más de dos tercios de los pacientes fuera de rango terapéutico, y por lo tanto lejos de las recomendaciones de las guías clínicas.

Introduction. A keystone for the reduction of cardiovascular risk in patients in secondary prevention, is the correct management of lipid-lowering treatment. High-dose statins, ezetimibe, and more recently iPCSK9 are the main tools that we have for these patients to meet LDL cholesterol therapeutic goals. Despite the overwhelming evidence in favor of these therapies, there is a great underutilization of them worldwide, with low levels of adherence. We do not know in Argentina the quality of lipid-lowering treatment, and what percentage of patients in secondary prevention are found with a controlled lipid profile according to national and international guidelines.
Materials and methods. We designed a multicentric cross-sectional study in patients in secondary prevention of cardiovascular events included prospectively and consecutively in hospitals of Argentina that have a Medical Residence system affiliated to CONAREC. Data collection was carried out during the months of March to August 2020. The lipid-lowering treatment received by patients, the reasons behind the non-use of statins in adequate doses, if so, and the lipid profile values ​​in case of having a registry in the last 6 months prior to inclusion were collected.
Results. 1.000 consecutive patients from 24 centers, corresponding to 11 provinces, were included. 85.9% were treated with statins, 4.8% with ezetimibe, 2.4% with fibrates, and 13% without treatment. Of those patients receiving statin therapy, 67% received high-dose statins (58% of all patients). Among the total population, 509 patients had an LDL measurement within the last 6 months. The mean LDL value was 94 mg/dl, HDL 41mg/dl, and triglycerides 151mg/dl. Thirty percent had values ​​below the 70 mg/dl cut-off and 16% ​​below 55 mg/dl. In 37% of patients, it was observed LDL>100mg/dl.
Conclusions. In this multicenter study of secondary prevention performed in Argentina, just over half of patients presented high-dose statin treatment, with little use of ezetimibe. Under-treatment was reflected in LDL values, with more than ⅔ of the patients outside the therapeutic range, and therefore with a higher risk of suffering new cardiovascular events.




Los autores declaran no poseer conflictos de intereses. Este estudio fue patrocinado por AMGEN.

Fuente de información Consejo Argentino de Residentes de Cardiología. Para solicitudes de reimpresión a Revista del CONAREC hacer click aquí.

Recibido 2021-06-01 | Aceptado 2021-06-10 | Publicado 2021-08-30


Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Tabla 1. Características basales.

Tabla 2. Dosis de estatinas utilizadas.

Figura 1. Valores de lípidos (n=509).

Figura 2. Cumplimiento de metas terapéuticas según guía.

Introducción

Los pacientes en prevención secundaria de eventos cardiovasculares presentan elevado riesgo de padecer un nuevo evento, el cual es superior al 10% a 10 años1. Dentro de los marcadores de mayor riesgo, sabemos que los valores elevados de colesterol LDL lo aumentan de forma directa, y por lo tanto representan uno de los principales objetivos terapéuticos2.

Los agentes hipolipemiantes son piezas clave en la reducción del riesgo cardiovascular en prevención secundaria, con los inhibidores de la HMG-CoA reductasa, conocidos como estatinas, como el principal exponente. Estos han demostrado reducciones significativas de eventos cardiovasculares mayores3. A su vez, el tratamiento con estatinas en alta intensidad es aún más efectivo para disminuir la ocurrencia de eventos4.

Recientemente, los inhibidores de PCSK9 han generado un nuevo cambio de paradigma en el tratamiento hipolipemiante, disminuyendo aún más el riesgo cardiovascular al disminuir el LDL a valores de hasta 30 mg/dl en promedio en pacientes en tratamiento con estatinas5.

A raíz de esta evidencia, las guías de práctica clínica tanto nacionales como internacionales recomiendan el uso de estatinas en alta intensidad en pacientes en prevención secundaria, marcando los objetivos terapéuticos pero insistiendo que a mayor reducción de LDL es mayor la reducción del riesgo cardiovascular1,6.

A pesar de la abundante evidencia a favor del tratamiento farmacológico hipolipemiante, su indicación escasa o inadecuada (inercia terapéutica), es frecuente, lo cual impide cumplir con las metas terapéuticas del nivel de LDL establecidas por las guías clínicas.

El objetivo primario del presente relevamiento de alcance nacional fue evaluar el estado del tratamiento hipolipemiante en los pacientes con alto riesgo cardiovascular en Argentina, el cumplimiento de la metas terapéuticas y la potencial indicación de tratamiento con iPCSK9.

Materiales y métodos

Diseño del estudio

Desarrollamos un estudio de corte transversal de pacientes incluidos en forma prospectiva, consecutiva y multicéntrica en hospitales de la República Argentina que poseen sistema de Residencia Médica, afiliados al Consejo Argentino de Residentes de Cardiología. El registro se desarrolló durante los meses de marzo a agosto de 2020.

Objetivos primarios

  1. Evaluar cuántos pacientes de alto riesgo cardiovascular bajo una estrategia de prevención secundaria reciben estatinas u otros tratamientos hipolipemiantes, y en qué dosis.

  2. Evaluar el motivo por el cual no reciben tratamiento farmacológico hipolipemiante o bien lo reciben en forma inadecuada.

  3. Evaluar cuántos cumplen con las metas terapéuticas de LDL establecidas por la Guía de la Sociedad Argentina de Cardiología de 2018, y la Guía de Dislipidemia de la ESC 2019.

  4. Evaluar la cantidad de pacientes de alto riesgo cardiovascular que serían candidatos a tratamiento con iPCSK9 por no cumplir las metas a pesar del mejor tratamiento tolerado.

    Los objetivos 1) y 2) fueron evaluados con la población total del estudio (n=1000), mientras que los objetivos 3) y 4) fueron estudiados en la población que contaba con un perfil de LDL (n=509).

    Población

    Criterios de inclusión:

    Pacientes mayores de 18 años, que aceptaran participar voluntariamente, en prevención secundaria de eventos cardiovasculares por al menos uno de los siguientes:

    • Síndrome coronario agudo: angina inestable, infarto agudo de miocardio (IAM) sin elevación del segmento ST (IAMSEST), IAM con elevación del segmento ST (IAMCEST).

    • Angina crónica estable con prueba funcional (SPECT, ergometría, ecoestrés) e isquemia objetivable.

    • Revascularización coronaria (percutánea o quirúrgica) previa.

    • Presencia de lesiones coronarias epicárdicas severas no revascularizadas objetivadas por estudio invasivo (cinecoronariografía) o no invasivo (TC o RMN).

    • ACV/AIT isquémico.

    • Enfermedad vascular periférica de miembros inferiores sintomática por claudicación intermitente o revascularización.

    • Estenosis carotídea mayor a 70% o revascularización carotídea (percutánea o quirúrgica) previa.

      Implementación

    • Fuente de los pacientes y recolección de datos: la inclusión de pacientes se realizó mediante una entrevista personal o realización de un cuestionario en forma auto- o heteroadministrada, ya sea estando internados o en una consulta ambulatoria. La carga de datos se realizó on-line a través de un formulario electrónico (Survey Monkey) diseñado especialmente con acceso exclusivo a través de una clave individual. De manera automática e inmediata los datos fueron incorporados a la base central.

    • Metas de LDL: el cumplimiento de las metas terapéuticas de LDL se realizó en base a los pacientes que disponían de un laboratorio en los últimos 6 meses con medición de LDL, HDL y triglicéridos.

      Puntos finales:

    1. Para el primer objetivo se evaluó la prevalencia de los tipos de tratamiento farmacológico hipolipemiante y sus dosis.

    2. Para el segundo objetivo, se definió como tratamiento inadecuado cuando el paciente en prevención secundaria no recibía dosis altas de estatinas (atorvastatina 40 u 80 mg, ó rosuvastatina 20 o 40 mg). En relación al motivo de no recibir tratamiento hipolipemiante, se consideró la decisión propia del paciente, los costos, los efectos adversos, la aversión a la toma de medicación, la decisión del médico tratante, y otros.

    3. Para el tercer objetivo se utilizaron las siguientes metas:

      • Meta de LDL según guía de dislipemia ESC 2019 (1):

        o Prevención secundaria: < 55 mg/dl

        o 2do evento vascular en 2 años: < 40 mg/dl

      • Meta de LDL según documento de posición de uso apropiado de estatinas de la Sociedad Argentina de Cardiología de 2018 (7): menor a 70 mg/dl

    4. Para definir la potencial indicación de iPCSK9 según documento de posición de la Sociedad Argentina de Cardiología de 2017 (8): LDL mayor a 100 mg/dl a pesar de tratamiento con estatinas de alta intensidad en dosis máximas (Atorvastatina 40 u 80 mg, Rosuvastatina 20 o 40 mg) + Ezetimibe, o incapacidad de recibir dosis adecuadas de estatinas por intolerancia a las mismas por efectos adversos.

      Consideraciones éticas

      Este estudio fue evaluado por el comité de ética de cada centro que ingresó pacientes al registro. El estudio se llevó a cabo en concordancia con las normas nacionales e internacionales de protección de sujetos en investigación, como Declaración de Helsinki, Resolución Ministerio de Salud Nacional 1480/2011, Ley CABA (si aplica) 3301, Resolución ANMAT 6677/10 y modificaciones 4008 y 4009.

      Dado lo expuesto en la Ley 25.326 (Protección de Datos Personales), los datos obtenidos fueron tratados de forma confidencial y examinados de igual forma por el Comité de Ética en investigación de cada centro que ingrese pacientes al registro. Estos registros serán siempre mantenidos en forma confidencial.

      Análisis estadístico

      Las variables continuas se expresan con media y desvío estándar o mediana y rango intercuartílico, dependiendo de su distribución. La normalidad de las mismas fue evaluada mediante herramientas gráficas (histogramas, gráficos de distribución normal, etc.) y el test de Shapiro-Wilk o de Kolmogorov-Smirnov según correspondiera. Las variables categóricas se expresan mediante números y porcentajes.

      Para obtener intervalos de confianza del 95% (IC95%) aceptablemente angostos, durante la fase del diseño decidimos reclutar una muestra de 1000 pacientes.

      La comparación entre variables categóricas se realizó mediante la prueba de Chi cuadrado.

      Resultados

      Se incluyeron 1.000 pacientes, provenientes de 24 centros de CABA y de 11 provincias: 35,5% fueron de la provincia de Buenos Aires, 29,5% de CABA, 8,8% de Santa Fe, 6,8% de Corrientes, 6,4% de Mendoza, 5% de Chaco, 2,7% de Río Negro, 1,3% de Santiago del Estero, 1,2% Córdoba y Jujuy, 1% de Formosa y 0,6% de Neuquén (Figura 1 del material suplementario). En la Tabla 2 del material suplementario se pueden ver también los centros participantes, y los subinvestigadores de cada centro pueden encontrarse en el material suplementario.

      De la población total, 756 (75.6%) eran hombres, y la edad media fue de 68 (DE 12,6) años. La Tabla 1 muestra las características de la población del estudio, observándose que la hipertensión arterial fue la comorbilidad más prevalente (80%), seguida de la dislipidemia (55,6%) y la diabetes (33,7%). Las definiciones de los factores de riesgo pueden encontrarse en el material suplementario. En la misma tabla se puede observar la frecuencia de los criterios que permitieron la inclusión en este registro. La mayor parte de los participantes se encontraban revascularizados (42%), ya sea por CRM o por ATC. Porcentajes similares de pacientes con angina inestable, IAMSEST y IAMCEST fueron incluidos (21,7%, 21,5% y 21,7%, respectivamente). El 81% de los pacientes ingresaron por al menos un evento correspondiente a cardiopatía isquémica.

      Respecto de los tratamientos hipolipemiantes, el 85,9% se encontraba recibiendo estatinas, el 4,8% estaba tratado con ezetimibe, el 2,4% con fibratos y el 13% no recibía tratamiento al momento de su inclusión. De aquellos pacientes que se encontraban bajo tratamiento con estatinas, el 67% recibía dosis altas (58% del total de pacientes), siendo la atorvastatina en dosis de 40-80 mg/día la más utilizada, como se aprecia en la Tabla 2. A su vez, fue la estatina más usada en estos pacientes, seguido de la rosuvastatina y de la simvastatina.

      Metas de LDL

      Se obtuvo información sobre el perfil lipídico en el 50,9% de los participantes (n=509). El promedio de los valores de lípidos puede observarse en la Figura 1. El promedio de LDL en este grupo de pacientes fue de 94,2 mg/dl (IC95%: 90,6-97,8).

      Respecto al cumplimiento general de las metas de LDL, el 30% las cumplió según la guía SAC, y el 16% según la guía ESC (Figura 2). De acuerdo a la indicación de estatinas en altas dosis vs. NO altas dosis, cumplió las metas SAC el 40,6% vs. 24,6% (p< 0,001), y metas ESC 20,5% vs 13% (p=0,03), respectivamente. No se encontraron diferencias en el cumplimiento de metas terapéuticas de las guías SAC ni ESC según diagnóstico de inclusión en el registro, ya sea tipo de SCA (angina inestable, síndrome coronario agudo con elevación del ST, síndrome coronario agudo sin elevación del ST), u otro diagnóstico de enfermedad vascular (angina crónica estable, ACV/AIT, enfermedad vascular periférica o enfermedad carotídea). En relación a los pacientes que sufrieron 2 eventos o más en los últimos 2 años (n=83), solo el 5% cumplió con la meta ESC de LDL menor a 40 mg/dl.

      En relación al análisis de la potencial indicación de iPCSK9, el 37% presentaba LDL mayor a 100 mg/dl. En este último grupo, el 38% se encontraba bajo tratamiento con estatinas en altas dosis, y el 3% recibía, además, combinación con ezetimibe. Es decir, el 3% de los pacientes evaluados cumpliría criterios para recibir iPCSK9 según el documento de posición del uso de iPCSK9 de la SAC. Respecto al 62% restante, un 14% se encontraba submedicado (es decir, sin dosis altas de estatinas) por haber referido efectos adversos, principalmente miopatías, y en el 48% restante se repartía la falta de indicación de su médico, el rechazo a tomar medicación, el miedo a los efectos adversos de las estatinas y el haberse quedado sin receta y no solicitar su renovación.

      Discusión

      En nuestro registro nacional multicéntrico, de 1.000 pacientes en prevención secundaria de eventos cardiovasculares, poco más de la mitad se encontraba con dosis alta de estatinas, y en un porcentaje muy bajo asociadas a ezetimibe. El valor promedio de LDL en el subgrupo de pacientes en los que se contó con este dato, se encontraba por encima de cualquier meta terapéutica recomendada por las guías clínicas. En línea con estos hallazgos, apenas un 30% se encontraba cumpliendo metas terapéuticas según la guía de práctica clínica de la Sociedad Argentina de Cardiología (LDL < 70 mg/dl), y solo un 16% de la Sociedad Europea de Cardiología (LDL < 55 mg/dl). El cumplimiento de metas terapéuticas fue mayor en aquellos pacientes medicados con altas dosis de estatinas.

      Adicionalmente, un 37% de los pacientes presentaba valores de LDL mayores a 100 mg/dl, aunque una minoría se encontraba bajo tratamiento máximo con estatinas asociado a ezetimibe. Este subgrupo de pacientes sería, por lo tanto, candidato a recibir iPCSK9 para mejorar los valores de LDL.

      La enfermedad cardiovascular (ECV) ha sido reconocida como la principal causa de muerte en Estados Unidos y en el mundo durante décadas. Aunque hubo una disminución del 31% en las muertes por ECV entre 2001 y 2011 en los Estados Unidos, las ECV todavía representan una de cada tres muertes7.

      El tratamiento hipolipemiante juega un rol crítico en el pronóstico de los pacientes en prevención secundaria. Sin embargo, un adecuado manejo de los niveles de colesterol LDL constituye el gran desafío de la prevención en pacientes de alto riesgo.

      Hace tiempo existe evidencia de que los altos niveles de colesterol y la mortalidad cardiovascular tienen una relación directa en el desarrollo de la enfermedad coronaria, y que, a la inversa, la reducción de los niveles de LDL genera una disminución del riesgo de forma directa2. Ya en el estudio 4S (1994) se evidenció un descenso en la mortalidad del 30% en el seguimiento a 5,4 años cuando se comparó la administración de simvastatina en pacientes con IAM o enfermedad coronaria vs. placebo9. Dos años después, se publicó el estudio CARE (1996) en el que se evidenció una reducción significativa del 24% en el punto final primario muerte coronaria o re-IAM en pacientes que habían presentado un IAM con el uso de pravastatina 40 mg10. El estudio IMPROVE-IT demostró que en pacientes post-IAM el agregado de ezetimibe a simvastatina 40 mg produjo una reducción aún mayor del LDL, y se acompañó consecuentemente de una reducción del riesgo de eventos cardiovasculares11. Luego de la publicación de numerosos ensayos clínicos aleatorizados de gran escala, el metaanálisis realizado por el grupo CTT4 demostró que por cada 38,6 mg/dl de descenso de los valores de colesterol LDL, la tasa de eventos cardiovasculares mayores se reduce en un 22%, la de eventos coronarios un 23%, la muerte de origen coronario un 20%, y la mortalidad total un 10%. El uso de estatinas de alta intensidad también demostró ser superior, como se pudo observar en el estudio PROVE-IT, que demostró que atorvastatina 80 mg redujo un 16% el riesgo de eventos cardiovasculares mayores en comparación a 40 mg12, o el estudio TNT que demostró una reducción del 22% del riesgo de eventos al comparar atorvastatina 80 mg contra 10 mg13. Esto se confirmó nuevamente con un metaanálisis del CTT4, que demostró que el uso de estatinas en alta intensidad produce una reducción del 15% del riesgo de eventos cardiovasculares mayores comparado con estatinas de menor intensidad.

      La aparición de los inhibidores de PCSK9 ha profundizado el concepto de que a mayor reducción de LDL mayor es la reducción de riesgo. Estas drogas disminuyen significativamente los valores de LDL, e inclusive tienen mayor efecto en pacientes bajo tratamiento con estatinas, dado que estas últimas aumentan la expresión de PCSK9 circulante. En pacientes con dosis máxima tolerada de estatinas, los iPCSK9 reducen el LDL entre un 40 y un 70% más comparado con placebo, y un 30% más comparado con ezetimibe14. Acompañando a esto, existe evidencia de alta calidad metodológica de que los iPCSK9 reducen la incidencia de eventos cardiovasculares. En el estudio FOURIER, más de 27.000 pacientes con enfermedad cardiovascular, LDL mayor a 70 mg/dl y tratamiento con estatinas, fueron aleatorizados a recibir evolocumab o placebo. El valor promedio de LDL se redujo de un basal de 92 mg/dl a 30 mg/dl, y se redujo un 15% el riesgo de un combinado de eventos cardiovasculares que incluía muerte cardiovascular, IAM, ACV, angina inestable y revascularizaciones15. El estudio ODDYSEY Outcomes demostró una reducción de riesgo de la misma magnitud con el uso de alirocumab en pacientes con IAM o angina inestable reciente, sobre un combinado de muerte cardiovascular, infarto no fatal, ACV o angina inestable16.

      Ante tanta evidencia de que la reducción del colesterol LDL es sumamente beneficioso para la reducción del riesgo cardiovascular en pacientes en prevención secundaria, las guías de práctica clínica, tanto nacionales como internacionales, proponen diferentes metas terapéuticas, que tienden a ser cada vez más ambiciosas, apuntando al uso de estatinas de alta intensidad en forma sostenida. Así, la Sociedad Argentina de Cardiología propuso en 2018 un valor de meta para pacientes en prevención secundaria de 70 mg/dl7. En cambio, un año después, la Sociedad Europea de Cardiología propuso una meta de 55 mg/dl, e inclusive aún menor, de 40 mg/dl, en pacientes con dos o más eventos en dos años1. En cuanto al uso de iPCSK9, dado el alto costo que presenta su uso, se buscó identificar un grupo de pacientes de mayor riesgo, que serían los más beneficiados por estas drogas, y así mejorar el balance costo/beneficio. Por lo tanto, su indicación se recomienda en pacientes en prevención secundaria que tienen un valor de colesterol LDL mayor a 100 mg/dl, con dosis máxima tolerada de estatinas en combinación con ezetimibe, o con intolerancia claramente documentada8.

      Sin embargo, a pesar de la abundancia de evidencia y de guías exigentes, internacionalmente, el tratamiento hipolipemiante no alcanza en general estos altos estándares. Un estudio de 2008 en Estados Unidos de 15.000 pacientes demostró que la falta de adherencia a estatinas era del 26%, y que aquellos pacientes no adherentes tenían un mayor riesgo de mortalidad total y cardiovascular17. Otro estudio de 2013 de Estados Unidos buscó evaluar las causas detrás de la no adherencia a estatinas. Luego de un análisis multivariado, las variables más relacionadas fueron las mialgias, el no tener seguro médico, e interesantemente, la búsqueda por internet de los pacientes y la mala comunicación con el médico prescriptor18. El conocido efecto “nocebo” tiene un impacto extremadamente alto en la adherencia a estatinas. La popularización de la información de que las estatinas causan mialgias causó un aumento brusco del reporte de este efecto adverso, siendo en distintas series de hasta 15%, cuando en ensayos aleatorizados, doble ciego, como el HOPE-3, la incidencia apenas superaba el 5%, y era solo 1% mayor que en el grupo placebo19. Otro efecto adverso inicialmente reportado es el deterioro cognitivo por disminución excesiva del LDL20. Sin embargo, el estudio EBBINGHAUS21 no demostró una mayor incidencia de eventos neurocognitivos, utilizando la encuesta CANTAB en pacientes bajo tratamiento con iPCSK9, y un metaanálisis de Cochrane llegó a la misma conclusión en pacientes con estatinas22.

      En cuanto a las limitaciones de nuestro estudio, podemos citar que solo se sumaron pacientes de centros con sistema de Residencia de Cardiología adheridos a CONAREC, lo cual puede generar un sesgo a la hora de analizar los datos. La mayoría de los pacientes incluidos se encontraban internados en unidad coronaria, y si bien también se incluyeron pacientes en el contexto ambulatorio, esto tal vez puede afectar la validez externa de los resultados. Otra posible limitación es que el reclutamiento de pacientes se realizó durante meses en los que existía una pandemia en Argentina y en el mundo, por lo cual existe la posibilidad de que esto haya cambiado las características del acceso al tratamiento médico de los pacientes, e influenciar así los resultados obtenidos.

      En conclusión, hemos observado que, en nuestro país, poco más de la mitad de los pacientes en prevención secundaria se encontraron bajo tratamiento con estatinas de alta intensidad. Consecuentemente, el cumplimiento de las metas terapéuticas es muy bajo, lo cual seguramente impacta de forma directa sobre el riesgo cardiovascular de los pacientes.

      El correcto tratamiento hipolipemiante con estatinas en alta intensidad ha demostrado eficacia en este escenario, sin embargo, algunos mitos sobre efectos adversos y otras barreras asociadas, atentan contra el uso apropiado de estos agentes y con el cumplimiento de las metas terapéuticas recomendadas. Por lo tanto, creemos que es fundamental incentivar el uso correcto y sostenido de estatinas en alta intensidad, y el control estricto del colesterol LDL..

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Tabla suplementaria 1. Cantidad de pacientes según cobertura.

Tabla suplementaria 2. Centros participantes.

Tabla suplementaria 3. Valores promedios de LDL según cobertura médica.

Tabla suplementaria 4. Cumplimiento de metas terapéuticas de LDL según cobertura (Se inc...

Figura suplementaria 1. Provincias participantes.

Autores

Alan Rodrigo Sigal
En representación del CONAREC.
Melisa Antoniolli
En representación del CONAREC.
Pilar López Santi
En representación del CONAREC.
Nicolás Aquino
En representación del CONAREC.
Ezequiel Lerech
En representación del CONAREC.
Fernando Botto
En representación del CONAREC.

Autor correspondencia

Alan Rodrigo Sigal
En representación del CONAREC.

Correo electrónico: alanrsigal@gmail.com

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Uso de agentes hipolipemiantes y cumplimiento de metas terapéuticas en pacientes de alto riesgo cardiovascular en la República Argentina

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Revista del CONAREC, Volumen Año 2021 Num 160

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Titulo
Uso de agentes hipolipemiantes y cumplimiento de metas terapéuticas en pacientes de alto riesgo cardiovascular en la República Argentina

Autores
Alan Rodrigo Sigal, Melisa Antoniolli, Pilar López Santi, Nicolás Aquino, Ezequiel Lerech, Fernando Botto

Publicación
Revista del CONAREC

Editor
Consejo Argentino de Residentes de Cardiología

Fecha de publicación
2021-08-30

Registro de propiedad intelectual
© Consejo Argentino de Residentes de Cardiología

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